Seguidores

hojass

viernes, 1 de junio de 2012

Esclavitud del cuerpo





Aún me quedan pedazos de universo
que recomponer para dar sentido
a este puzzle absurdo que es mi vida,
-al tiempo huero que he vivido-
desde el agrio sabor de mis heridas.

Me miré en tu espejo
para ver si allí reconocía
algún trocito de mi alma hastiada.
Resuelta a no encontrar más que la nada
que albergaron mis mano tan vacías.

Miré la imagen que así me devolvía,
con una mueca hostil de mil reproches,
-la exigencia fatal a un vínculo sagrado-
coautora de mis días y mis noches,
negrera del presente y del pasado.

Es una esclavitud -su voz decía-
Una condena a suerte o penitencia.
Un recuerdo fatal de pertenencia,
tu alma inmaterial al cuerpo unida.




6 comentarios:

  1. Guauh!!!...super Hulna-lirica contratacarrrr....
    Que musicalidad transmites, amiga. Creo que ningún cuerpo es capaz de reflejar un alma; ni su tormento, ni su alegria, ni su pasado...aún así, puede dar pistas (...nuestro yo material), si se sabe ver, claro...
    Excelente, hulnilla.

    ResponderEliminar
  2. Me alegra mucho poder seguir leyendo tus poemas, Hulnísima, mucho, mucho... poetisa, artista del verso, inspiración y encuentro de matrimonios armónicos en las palabras.

    ResponderEliminar
  3. Por desgracia, le damos al cuerpo un valor que no se merece, hay que cuidarle pero no para exponerle sino para algo más profundo e importante, por nuestra salud. El cuerpo, en realidad, no tiene nada que ver con el alma, esa que no se ve y sin embargo, es lo que más deberíamos de valorar en los seres humanos.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  4. Como siempre...espléndidas frases con ritmo y sinfonía que nos transportan al mágico mundo de nuestro otro "yo".

    Un besi...de siam

    ResponderEliminar
  5. Eres fantástica Hulni, tus letras siempre me llegan al alma. La foto con la marilottie está genial, estáis divinas y necesito ya una merienda-cena con vosotras... este veranito en Sevilla. Me urge!!! jajajaja. Besos.

    ResponderEliminar
  6. Hoooolaaaaaaaaaaa, Mari Puriiiiiiiiiiii... jejejej, cómo me acuerdo de ese día... aaaainssssssssssssss... Pero ná, es verdad, estamos divinas. Un besazo enorme!!

    ResponderEliminar