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hojass

domingo, 6 de mayo de 2012

pagina 19

Sin marcas
Puntuación:


Yo he resumido el tiempo
a ver pasar las horas
de un reloj viejo y cansado...

He reducido la vida
a saber que late rítmica
y al compás yo sobrevivo...

He limitado mi aliento
a mirar mis manos huecas
sin el placer de la lucha...

Por éso hoy he decidido
cabalgar a trote lento
y calzarme botas mágicas.

Tomar las riendas locas
revestida de impostura,
hacerle burla a la cordura
y entrar a saco -revolcándome- en la vida.

No miraré hacia atrás
-vacías llevo las alforjas-.
Comenzaré de cero
-libre y sin marcas-
como una yegüa brava
que no sabe su destino.

Invertiré mis fuerzas
en galopar -pradera ignota-
y jugaré a ser libre...
... y a estar viva.



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Octavo día

Puntuación:


Fue tu noche y la mía.
Aunque quedara prendida
a los sueños de la luna
que agitaba los placeres
frente a nuestros deseos...
invitándonos, ofreciéndonos perversa
el sabor de una manzana.

Y quise probarla y te alcancé
allí donde también imaginabas que estaría
Y así nos encontró la madrugada,
envueltos de pasión arrolladora,
buscándonos ciegos,
restándole poder a la sustancia.

Buscaste ardiendo en frenesí
mi boca de sal que te llamaba
y mientras el Edén abandonaba
más cerca me sentí del paraíso.

Tus manos esculpieron mis caderas
brindándome sin tregua la pena del cadalso.
Subí entregada -y sin pensar- las escaleras
y la soga del deseo se abrió paso.

Nuestra noche fue una noche
sin ángeles que espadas
blandieran de virtud o de reproches;
ni aún cuando -ofrecida ya mi espalda-,
el árbol de la ciencia reclamaste.

Hicimos de la piel un laberinto.
que lento y cadencioso recreara
dos almas de serpientes enlazadas
-tú cuerpo sobre el mío-
libres almas
que al ritmo del amor
se deslizaban
al mundo de los dioses...
donde crece
el árbol de la vida,
enraizado allá donde mis piernas
ocultan la pasión
y se estremece.

Puede desatarse con su furia
la ira de un dios que nos desplaza,
pero aquella noche fue tan nuestra,
-rozando la ilusión
y tan soñada-
que poco nos importa el paraíso
donde duerme la inocencia engalanada
con los tristes retales que ofrecían
Elohims envidiosos por la sangre
que -mortal y caliente- nos hacía
más eternos que los dioses...
más humanos..

Octavo día.


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A un árbol talado

Puntuación:


También yo quiero partirme en dos
-como tu tronco-
hermano de la luz, que busca el cielo.

Tambien yo quiero ser
cómplice -y reo-
contigo que muriendo te engrandeces.

Quiero verter la lágrima -torrente-
que ,espesa, se derrama con tu salvia
y ser acaso música en la fuente
donde viene a llorar -triste la rama-
del sauce su melena.

Comparto -quiero- el grito de tu pena
al ver el brazo herido que se eleva
midiendo el tiempo cercenado -ya no queda-,
que con su dedo señala y dice adiós...
Se va la vida.

Tambien yo quiero la marca de tu herida
escrita con el pulso de los años.
Adiós,amigo fiel que has cobijado
el beso breve -intenso- que hoy expira.




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Me miras

Puntuación:


Tú me miras desde lejos.
Con la impronta del amor
encadenado.

Desde una encrucijada
trémula, indecisa.
Con la palabra-miel-amordazada.

Tú me miras rebosando insinuaciones.
Y yo -preñada de sagaz sabiduría-
camino hacia otro lado,reticente,
mirando tus requiebros de soslayo.

Me paro -sin embargo-
asomada en el balcón de la poesía,
huyendo -sin huir- de tu osadía
que sabe a la flor breve del encanto.



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Sendero amarillo.

Puntuación:


He llegado a tiempo.
Con la prisa pisándome las huellas.
Con la sombra fría que en el viento
busca un sitio libre y así vuela.

He llegado al filo en tu sonrisa.
Midiendo cada espacio engrandecido,
a punto de escapar de la mordaza
y sé que quedan huecos... y me estiro.

He mirado al sol con gafas ciegas
y tocado su melena con mis dedos.
Hoy sé que no hay resquicios en mis venas
que no sean de luz... de amor vencido.

He emprendido el viaje hacia mí misma
pintando las baldosas de amarillo,
rubricando mi entidad en cada paso
a bordo de mis sueños... y camino.





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Boga de ariete

Puntuación:


He mirado de nuevo
en el fondo turbio
de este pozo donde caen las esperanzas.

He mirado con ojos renovados
-como siempre-
sin querer echar raices
al olvido.

No sostengo la desidia.
Ni el esfuerzo por remar
a mí me cansa.

He tomado -nuevamente-
las riendas de la barca.

Y me hago a la alta mar
navegando el desaliento,
manejando la experiencia,
enriquecida otra vez
con la paciencia
que atesoro en la bodega
y hace fuerte este viejo cascarón
de dolores oxidados.

¡Tierra a la vista!
¡plegad velas!
¡echad anclas!

Que he llegado a mi destino...
Y aunque presa del cansacio
aun a nado llego a puerto.

Y aquí quedo.





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Calvario

Puntuación:


Participé en las risas y el escarnio.
Estuve allí, profiriendo insultos al Cordero.
Mentí -testigo falso-
contra el Amor más puro y verdadero.


Cargué sobre tus hombros un madero,
viéndote arrastrar culpas ajenas
y no me conmoví, ni me dio pena,
tu rostro de amargura y tu Calvario.


Clavé con mi egoismo cuatro clavos
en medio de tus pies y tus muñecas
y al verte allí desnudo me he sumado
a las burlas y al rencor del populacho.


Hiciste una pregunta y -espantado-
rasgué hipócritamente mi vestido:
"¿Por qué me abandonaste, Padre Mío,
y muero injustamente y sin pecado?"


Oí aquel grito desgarrado y abatido
al tiempo que el perdón me concedías.
A Dios tu Espíritu inocente encomendabas
y toda tu misión se vio cumplida.


Perdóname tú a mí, Hombre Divino,
por entender tan tarde que tu Vida
fue el Pan que me ofreciste de alimento
y en tu sangre,que entregaste sin lamento,
me diste de beber el mejor Vino.





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Vientre de barro

Puntuación:



Yo vierto el amor
en cuenco roto
a fin de que jamás
sea llenado.
Y exploro su vientre
acorazado
donde cabe la luz
del universo.

Estoy hecha de humo
y frágil barro
como la bóveda
que aloja la simiente
de tanto sueño -rúbrica doliente-
que espera -como siempre-
ser colmado.

Me vuelco en cavidades
que me acojan,
ávida de besos generosos.
Y anido en la oquedad húmeda y fría
a expensas de que tú cruces el puente.

Hace soledad en la vasija.
Hace caricias de amor adolescente.
Hace silencios y augura profecías.
Hace quietud, mi espíritu doliente.



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